La fuerza del Indie Gallego (I)

  Un día, alguien me invitó a ir a una sala al concierto de un grupo que no conocía y cuyo nombre ya se me ha olvidado. No fue hace tanto, pero esa noche se prendió en mí la mecha del indie, de algo diferente, alejada de las grandes avenidas de la música. Ya se sabe, son las calles amplias y los monumentos conocidos los que nos llaman cuando visitamos una ciudad. Pero con el paso de los días, te aburres de lo convencional y buscas los rincones especiales, vas descubriendo tiendas raritas y librerías antiguas y recónditas. Quizá porque me gustan las tiendas raritas, continué sumergiéndome más y más,... en parte, porque el lugar en el que vivo, Galicia, tiene de indie para dar y tomar. ¿Por dónde empezar? No es fácil.

  Empecemos con algo que me cae más de cerca: IGLOO. Con dos discos y medio a sus espaldas, la banda pontevedresa muestra buenos hábitos, una música compacta y un directo envidiable, potente y cargado de intensidad. En sus canciones, que beben del shoegaze, del post-rock, del indie-rock más clásico, hay referencias a series de televisión (Lost, TwinPeaks,…), pero sobre todo, a un sentimiento único y universal, el amor, tratado de un modo cotidiano, realista, sin caer en pasteles varios… y todo con guitarras llenas de energía, por supuesto. A destacar, 'El pase de la muerte', o la magnífica ‘Sin mentiras’, en colaboración con Miguel Rivera, de Maga.


  No muy lejos están NADADORA, con sus componentes viviendo a los pies del Gran Azul. No extrañan, por tanto, las letras cargadas de melancolía, de tragedias adolescentes, de ese batiburrillo de emociones que durante toda la vida pelean entre sí para llevarnos normalmente a ninguna parte. A veces parece que hacen folk, otras dream pop,… pero en el fondo cualquiera se puede dar cuenta de que las clasificaciones son pasatiempos. Su música crece desde el interior de aguas grises y frías, intentando abandonarlas y subir por entre las nubes hasta encontrar el Sol. Más vale, por nuestro bien, que no encuentren el camino. Nos gustan tal y como están.


  Hablar de Xoel López es hablar de uno de los grandes. Y aunque ahora haya abandonado su inflado alter ego DELUXE (demasiado lejos ya del indie), ahí están sus primeros discos, mezclando inglés, castellano y gallego, con influencias tan diversas que son odas a la pluralidad, épicas muestras de lo versátil que debería ser cualquier músico. Xoel creó verdaderos himnos: 'If things were to go wrong', 'Que no', … Luego su proyecto se perdió en vericuetos indeseables, pero nadie en su sano juicio debería descartar una posible vuelta a escena. Mientras eso no ocurre, LOVELY LUNA nos ofrece una vía para no perdernos la voz de Xoel, acompañado por Félix Arias. Es Lovely Luna una unión extraña e intermitente, pero el resultado es aplastante, personal, son dos músicos de tablas y carreras en solitario, dos escritores de canciones huyendo de estereotipos y topicazos. Y aunque intermitente, ahí siguen, colaborando casi quince años después, haciendo pop/folk/rock/? diferente y de calidad. Su producto más reciente, 'Chang y Eng'.


  Sin duda, podría decirse, en cierto modo, que LOS PIRATAS fueron una banda indie, aún cuando seguramente esto pudiese discutirse largo y tendido. Y aunque muchos puristas vayan a negarlo, que no me digan lo contrario, en el 'Ultrasónica' y el 'Relax' hay más de shoegaze, y de indie, de lo que los 40 Principales admitirían jamás, y también en los discos anteriores y menos conocidos. Especialmente 'Relax', es una oda a letras oscuras y crípticas, a emociones cautivas y difíciles de explicar, a un mundo con más caras de las que podemos ver. 'Ansiedad', 'Respuestas', 'Tiovivo',… y en el 'Ultrasónico', ¿qué hay de 'Caótico neutral'?

  Y lo mejor de Los Piratas es que no han dejado de producir a pesar de su disolución. Con IVÁN FERREIRO como bastión de la era post-Piratas, todavía tiemblan los corazones al son de ‘Espectáculo’, de su magnífico disco 'Canciones para el tiempo y la distancia' (y no nos olvidemos del divertido dueto de Rai Doriva y As Ferreiro, colaboración no materializada en disco, aunque la red esté repleta de grabaciones en directo). Su siguiente ‘medio disco’ estaba poblado de canciones, que aunque sonando en los medios mainstream, están más lejos, tienen un deje de profundidad que las enraíza en algo diferente.


  No sólo Iván Ferreiro. El otro gran bastión de los antiguos Piratas, FON ROMÁN, ha construido un universo de canciones (que se ampliará próximamente) del que sería incapaz de destacar ninguna en concreto, en su magnífico ‘Silencio cómodo en un jardín descuidado’ (tampoco nos olvidemos de su 'Trash of dreams', música minimalista y extraña). Y más recientemente, incluido en el disco de Nuevos Talentos de Myspace 2009, una banda llamada GLEZ se relaciona someramente con Los Piratas. Entre sus miembros, aporta la voz el hermano de Iván, Amaro Ferreiro (ya con un disco en solitario, y parte activa y fundamental del dúo Rai Doriva), y tras las cuerdas del bajo, Suso Saiz, productor de Los Piratas y de Iván Ferreiro, (además de contar con el antiguo batería de Sexy Sadie). Su música es compacta, tranquila, de letras sugerentes y con la pausa suficiente para volverse sugerentes. (continúa aquí ->>)
Ernesto Diéguez

2 comentarios:

Falta también una mención especial al grupo Triángulo de amor bizarro!

Lee la segunda parte del artículo... ;)

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