Zahara y sus Chicos Fabulosos (Una experiencia zaharosa)

  Alcemos una copa de vino, y brindemos. Estamos en la Sala Karma y Zahara y sus chicos fabulosos acaban de dar un señor concierto, así que hay motivos para brindar, ¿o no?

  Hace meses, y en la misma sala (http://indie-spain.blogspot.com/2009/11/zahara-y-fon-roman-funeral-concierto-en.html), la vi cantando en solitario con la única ayuda de Alfonso (y un eventual Fon Román), y pensé que había visto ya toda la Zahara (parece que hablo de una región). Obviamente, me había equivocado.

  Visto lo visto, Zahara es mucho más Zahara cuando a su lado están los chicos fabulosos. Ganan las canciones en musicalidad, y su voz, aunque no le haga mucha falta, está más arropada. De modo que, en cierto sentido, fue como descubrir que esas canciones que ya había escuchado docenas de veces eran completamente nuevas. Es lo que tienen los directos: arrancan la música de las paredes rígidas de un estudio y hacen ‘ser’ de verdad. No hay otra manera real de compartir la música, para salvar el precipicio entre el que la hace y el que la escucha, que el concierto.

Vídeo del concierto en el Búho Real (Madrid)

  Zahara y sus chicos saben del tema. En parte porque se lo pasan tan bien sobre el escenario como el resto a sus pies, y eso siempre se refleja en la música. Un músico que se lo pasa bien hace que los demás se lo pasen bien, y si técnicamente van sobrados, como es el caso, y les sobran también canciones, la ecuación sale justa, sin decimales.

  Aunque conocidas, sus canciones no terminan de aburrir, tienen demasiados matices para hacerlo, y además ni siquiera son pretenciosas. Y... eh! Hubo canciones nuevas, lo cual no está de más cuando uno lleva ya meses vendiendo las mismas (que aunque a muchos no nos aburran, seguro que a otros le sacan el bostezo y la mítica frase: ‘Joder, siempre tocan las mismas, a ver si hacen algo nuevo’; conozco a varios de ese tipo). Personalmente, opino que si el siguiente disco tiene el nivel de las tres o cuatro canciones nuevas que escuchamos, Zahara y sus chicos fabulosos pueden estar bien tranquilos, que se van a cansar de patear pueblos cantando y disfrutando de la gastronomía local y de que nos apiñemos a sus pies para escucharles.

Vídeo del concierto en la sala Apolo 2 (Barcelona)

  Nota aparte, como siempre, para 'Con las ganas', probablemente la única canción con la que todos nos quedamos en silencio y sólo acompañados por su voz. Al que no se le ponga la piel de gallina, paso al frente.
Ah, y el momento Paulina Rubio, y la posterior conga, tiran el último muro del reticente. Otra vez, ir a ver a Zahara y sus chicos es sinónimo de buena música, de fiesta y de risas. Y hoy por hoy, no se le puede pedir más a un grupo de música…

  PD: un saludo para el espontáneo/borracho: él también era fabuloso.
Ernesto Diéguez

3 comentarios:

jooo
pero que bonito!
:)

gracias!

Estoy de acuerdo en que fue un concierto tan perfecto como el primero de la sala Karma, aunque con más risas!!Sin olvidarse del chiste de "Con-feti y Sin-feti", jaja. Si sus canciones y sus conciertos siempre son así, repetiré hasta el infinito.... ;D

Os dejo una entrevista a Zahara por si queréis echarle un vistazo. Anticipa detalles sobre sus proyectos (nuevo disco y una sorpresa dentro de poco)http://galiaunplugged.blogspot.com/2010/04/texto-y-fotos-galia-boveda.html

Un saludo!

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