Festival Estrella Levante SOS 4.8

'Esta­mos con las últi­mas actua­ciones de la gira y el público español siem­pre es increíble, así que ha sido muy diver­tido para nosotros estar aquí'. Es lo que ha dicho Alex Kapra­nos a NME en ref­er­en­cia al Fes­ti­val Estrella Lev­ante SOS 4.8, por el que pasaron el sábado pasado. Y no creo que mien­tan, los que tuvi­mos la suerte de ver­les lo com­pro­bamos: esta­ban felices de la vida y hasta nos obse­quiaron con algu­nas pal­abras en español.
'El ambi­ente fue pare­cido al de Beni­cas­sim, donde estu­vi­mos hace 4 o 5 años'. El front­man de Franz Fer­di­nand habla en con­creto del mítico FIB 2006 donde se jun­taron con The Strokes, Depeche Mode, Pix­ies, Mor­risey, Placebo, Babysham­bles, Edi­tors, Scis­sor Sis­ters… y una larga lista de nom­bres que, des­gra­ci­ada­mente, será muy difí­cil volver a ver reunidos en un solo car­tel. Doy fe de que el ambi­ente era pare­cido, sólo que en esta ocasión, afor­tu­nada­mente, había muchos menos ingle­ses bor­ra­chos. No sé si las 35.000 per­sonas que llenaron el Recinto Fer­ial La Fica de Mur­cia pasaron por el concierto, pero lo cierto es que estaba de bote en bote. El público, entre­gadísimo a los mag­néti­cos con­to­neos de Kapra­nos y a su por­ten­tosa voz, no tuvo tregua alguna. Y es que, no importa en cuan­tos concier­tos suyos hayas estado: cuando los esco­ce­ses se suben al esce­nario, es imposi­ble dejar de moverse. Sin altiba­jos, el espec­táculo se man­tuvo de prin­ci­pio a fin en el mismo frenético ritmo a base de adic­tivos hits. Impresionante.
Pero no sólo deslum­bró el cabeza de car­tel. Con­tábamos con unos cuan­tos gru­pos más que no se quedaron atrás. Empezando por The Sun­day Dri­vers, que tuvieron el duro papel de salir a calentar a un público que ape­nas lle­gaba al recinto. Cumpli­eron su obje­tivo con cre­ces ofre­ciendo uno de los mejores concier­tos del fes­ti­val, a plena luz del día.


Tras ellos y tam­bién en el esce­nario prin­ci­pal, lle­ga­ban los eléc­tri­cos The Hor­rors, con su sonido punk-rock, que prepararon a la audien­cia para uno de los gru­pos españoles más esper­a­dos del festi­val: Los Plan­e­tas.
Los Planetas - SOS 4.8Los granadi­nos empezaron, como era de esperar, con la instru­men­tal 'La llave de Oro', que tam­bién abre su octavo disco de estu­dio, 'Una ópera egip­cia'. Las opin­iones de la prensa, divi­di­das. Para mí, que lo vi de cerca entre la enfer­vorizada masa, fue un gran espec­táculo. Asum­iendo las lim­ita­ciones del grupo en directo, Jota hizo un buen tra­bajo vocal, se le escuch­aba con clar­i­dad y, aún es más, hasta se le entendía (la may­oría de las veces). Quizá es que soy de buen con­for­mar, pero para mí esto ya es un punto a favor. En cuanto al resto, es cierto que la cosa se quedó corta. La escasa hora que duró el concierto dio pocos him­nos, si bien destac­aron los siem­pre efec­tivos 'San­tos que yo te pinté' y 'Pesadilla en el par­que de atrac­ciones'. Tam­bién a destacar el esper­ado momento en que La Bien Querida salió a can­tar a dúo 'No sé cómo te atreves'. Nos faltó, sin embargo, 'La veleta', pero es cierto que no había tiempo para todo.
Más gru­pos de la noche: Hot Chip, que sonó ya de madru­gada. El grupo británico pre­sentaba en prim­i­cia su nuevo disco, 'One life stand', en un concierto con unos cuan­tos temas muy bail­ables. No puedo decir mucho más, puesto que me encon­traba en el otro esce­nario, donde estu­vieron Delorean dando guerra con su elec­trónico 'Subiza', un disco que sac­aron hace poquito. Ter­mi­namos con DJ Amable; qué decir que no sepáis. Bue­nas mez­clas que hicieron revivir a los muer­tos (que ya los había a esas horas).
Fue una noche com­pleta, si bien me dio cierta pena no haber pasado por el esce­nario de Mondosonoro, donde toca­ban La Bien Querida, Anni B Sweet y Tin­der­sticks. Aquí va un mini-resumen de lo allí acontecido:


El sábado llegó con la con­se­cuente resaca fes­ti­valera y las ganas de ver sobre todo a Mad­ness y Love of Les­bian. Prob­lema: toca­ban casi a la misma hora. Al final los ingle­ses empezaron más tarde, por culpa de la llu­via (cua­tro gotas, vaya, pero con­sigu­ieron retrasar el car­tel del esce­nario prin­ci­pal) así que pudi­mos escucharles un poco, tras la bril­lante y diver­tidísima (¡pero muy corta!) actuación de Love of Lesbian.
Respecto a estos últi­mos, un rápido repaso a su último disco, '1999', y unas (pocas) can­ciones de los ante­ri­ores. A penas se podía parar entre la masa que agluti­naron (algo admirable, sobre todo teniendo en cuenta su com­pe­ten­cia), pero los fans de los cata­lanes resis­ti­mos gra­cias al buen hacer del grupo, que dio uno de los mejores concier­tos del fes­ti­val. Gran sonido, estu­penda voz y temas lig­era­mente cam­bi­a­dos a la sazón del directo. Para rematar la faena, como show­mans que son, hicieron un play­back de 'Algu­nas plan­tas', vesti­dos de 'amante guisante' en una gra­ciosísima core­ografía. Desde mi posi­ción era imposi­ble grabar nada, pero ya hay vídeos en youtube.


En cuanto a Mad­ness, que los dejábamos atrás, hicieron bailar a los pre­sentes con sus éxitos de ayer y siem­pre, como 'It must bel ove' o 'Our house', con los que ter­mi­naron el concierto. Extraor­di­naria la energía que irra­dian en directo.
Más gru­pos de la noche: Mys­tery Jets, que se sal­daron con un buen reper­to­rio indie-pop, que per­sonal­mente me sor­prendió para bien. Dorian, al que creo que la inmensa may­oría fue a ver por ese único bom­bazo suyo 'A cualquier otra parte', no sonó mal y sobre todo hizo bailar a los pre­sentes, si bien el resto de sus temas tam­poco son una obra maestra.


Ter­mi­namos con las prop­ues­tas más elec­tróni­cas, de la mano de Orbital, Fat­boy Slim y Chris Cun­ning­ham (este último con un aporte que parecía salido del mis­mísimo infierno). Para mí fueron exce­si­vas las tres. Si tengo que ele­gir, quizá me quedaría con Orbital, ya que lo de Fat­boy Slim fue de chiste (no entiendo cómo no solu­cionaron lo del sonido, que me recordó a mi primer radio­cas­sette, de esos de doble pletina).
SOS 4.8Quedaron en el tin­tero Nada Surf, The Magic Num­bers, L.A. y We Are Stan­dard, qué lás­tima. Lo peor de la noche fue la falta de opciones a una deter­mi­nada hora… La cosa pintaba así: elec­tro… o elec­tro. Así que, pen­sando en eso que decía mi madre sobre las lente­jas, decidí volver prudentemente a casa.
En cuanto al resto, mucha gente pero sin grandes aglom­era­ciones, sin largas esperas en la entrada, en las bar­ras o en los baños (no así en los puestos de comida). Como con­tra­partida, bebida algo cara (de alguna forma tienen que com­pen­sar los 40 euros de la entrada), pero pagable. Y una red tele­fónica que iba y venía. Buen ambi­ente en gen­eral y, sobre todo, buena organización.
Hay quienes dicen que el fes­ti­val ha per­dido el carác­ter 'famil­iar' de las dos edi­ciones pasadas, pero si con ello se van con­sigu­iendo mejo­ras, tam­poco lo veo muy neg­a­tivo. En la prensa ya están hablando de la con­fir­ma­ción defin­i­tiva del SOS 4.8 como evento musi­cal, cul­tural y pri­mav­eral. Estoy com­ple­ta­mente de acuerdo. E impa­ciente por ver con qué nos sor­pren­den el año que viene.
Escrito por Miriam Aguilar para Indielogia y cedido a Indie-Spain Magazine

2 comentarios:

Franz Ferdinand, lo mejor del festival... Increibles!!

Los Planetas hacen un buen concierto de cada diez. Una pena, llevan mucho tiempo viviendo del pasado.

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