Lori Meyers - Cuando el destino nos alcance

  Dicen que el destino está ahí para todos. Que el libre albedrío es sólo una quimera o un desiderátum. Que no podemos decidir, porque todo está escrito y puesto ahí por algo. Eso dicen los que lo piensan, claro. Otros apuntan todo lo contrario. Otros no le damos muchas vueltas. Casualidad o causalidad. A saber. Funciona así para todo el mundo, y si tienes una banda de rock, también.

  Lori Meyers comenzó a forjar su destino hace más de diez años en Loja, Granada, cuando unos colegas se juntan para hacer música, como tantos. Personalmente no tengo ni idea de qué les motivó a ello, ni si se llevaban bien o mal, o si alguno le quitó la novia a otro... Tampoco me interesa. Tan solo se trataba de unos chavales que se juntaron para hacer música y echaron en la batidora un poco de power pop, un poco de pop español de los sesenta, una pizca de los setenta, sazonaron con un poco de pararapapismo y le dieron al botón. Y estaba rico.

  Tan rico estaba que repitieron, y repitieron, y repitieron y lejos de estar saciados porque se habían puesto morados de ensayos divertidos y conciertos para los amigos (esto me lo imagino yo), decidieron hacer la carta completa. Y en 2004 se fueron al Refugio Antiaéreo de Los Planetas, y grabaron su primer LP: 'Viaje de estudios'.

  Y no les fue mal, todo lo contrario. Algunos hablaban de los herederos planetarios… Sea o no, un año después, se hicieron otro larga duración, 'Hostal Pimodán'. Antes, un par de EP's para darse el gusto de no dejar en el tintero lo que habían estado cocinando desde 1998; y una joya dentro: 'La caza'. No era la única, pero esa versión de la de Juan y Junior a algunos nos sigue gustando casi más que la original (casi).


  La cuestión es que estos chicos que nos dejaban alucinados en los conciertos (divertidos, bailongos, enérgicos y fresquitos) seguían haciendo lo que les gustaba. Tanto que en 2008 pudieron decir 'ahora podemos vivir de la música'. Ah, la frase. Seguramente con 'Cronolánea', su tercer LP muchos dirán que empezó todo. Tal vez no. Tal vez ese fue el punto de inflexión. Desde luego ellos afirmaron que 'Cronolánea' era nuestra línea del tiempo particular que separa el pasado del futuro.


  Tardaron en sacar su tercer disco aquéllos habían sido tan prolijos. Y tenían sus razones: cambio de discográfica, y salto al vacío. Composiciones más estudiadas, producción técnica y artística de peso. Colaboraciones interesantes y algún eco de fondo que empezaba a decir 'esto no es indie, esto no es indie'. Pero el disco, por supuesto, funcionó. Además, y esto es personalísimo, es que era bueno (¡es bueno!). Funcionó de maravilla y siguieron los conciertos (cientos de conciertos) y los festivales (muchos festivales) y seguían, seguían, seguían. Con mucha fortuna, por cierto.


  No dejaron atrás ese aire ingenuo e inocente que creo siempre les acompaña (el concierto-multiaventura en Joy Eslava en enero de 2009 nos lo dejó muy claro a algunos); esa cosa de chavales que juegan a la música y tienen éxito. Y es que en ese sentido Lori Meyers son el fiel reflejo de grupo de fans de los sesenta. Hicieron bien en señalar a Juan y Junior, porque el destino les aguardaba heredar un poco el de éstos...


  Llegamos a hoy y nos encontramos con la publicación calentita de 'Cuando el destino nos alcance'. Y todo son informaciones, alabanzas, críticas, fans nerviosos, promoción... Desde luego, a nadie deja indiferente. Desde hace semanas, las referencias al nuevo trabajo de los Lori son continuas en el circuito indie de información. Las alusiones a la producción del argentino Sebastian Krys, constantes (y no es de extrañar, si hablamos de un señor que ha producido trabajos de gente como Gloria Estefan, Shakira, Ricky Martin...). Y es que cuesta un poco creer que nada les va a influir en su camino independiente a estos chicos que llevan dos meses promocionándose al más puro estilo Los Brincos: ¿quieres conocer a tu grupo favorito? Sorteamos dos pases para camerinos. ¡Podrás tomarte una caña con ellos!... (o el hecho de invitar a una barbacoa, con miniconcierto en el salón de la casa...) Será criticable, pero el fenómeno fans más sixtie lo están clavando.

  Pero, ¿acaso no va de eso Lori Meyers? ¿Es que no hablamos de aquellos que tanto nos gustan, un poco porque nos transportan al pasado cada vez que los escuchamos? Bien es verdad que cada vez menos, pero ¿qué hay del disco en sí? Bien, pues yo no lo sé. No tengo la respuesta. En una primera escucha no es tan diferente de 'Cronolánea', salvando las distancias; podríamos decir que sigue la misma línea editorial. Así que, hasta ahí, sin sorpresas. Ellos ya lo avisaron. Tal vez más directo, más simple (perdón, 'sencillo'), pero más de lo mismo.


  'Cuándo el destino nos alcance' no es un disco electrónico, por mucho que se empeñen en decir que es el más electrónico del grupo (y esto sí es cierto, si tenemos en cuenta un par de temas). Sigue rezumando sonidos del pasado en mucho, así que ahí mantienen el sello Lori Meyers. Y poco más se puede decir en este punto de algo que tiene que empezar a andar. El resto, se me antoja osadía. Sólo un matiz (y aquí sí me la juego): un disco hay que escucharlo mucho para saber apreciar cada detalle; sin embargo algunas canciones llaman la atención porque sabes que son malas a la primera... Y no pasa nada. Hay quién dice que es raro que de un disco te gusten todos los temas; y no es que fuera así con los anteriores trabajos, pero sí era difícil encontrar el típico corte que casi siempre saltas cuando lo escuchas. Esta es la verdadera novedad de esta etapa de Lori Meyers: que hay que saltarse unas cuantas. Visto así, tal vez hubiera sido mejor sacar un EP (y es que las que no te saltas, son tremendas). O no: tal vez lo mejor sea que cada uno haga lo que quiera, y el que lo quiera, que lo compre. Al fin y al cabo, nunca han intentado engañar a nadie. Dejémoslo ahí y veamos de qué modo les alcanza su propio sino, o alcanzan ellos aquello que, seguramente, era lo que aquellos chavales de Loja deseaban para sí mismos en 1998 cuando decidieron juntarse en el local de ensayo a tocarse unos temitas. ¿Casualidad o causalidad? ¿Era su destino o lo que ellos han buscado? Nosotros, de momento, sólo podemos esperar que su directo nos alcance, y ver por dónde tiran. Lo que cada uno decida después, es cosa suya.

4 comentarios:

Con Lori siempre me pasa lo mismo en cada disco. En la primera escucha no me gustan nada, en la segunda un par de temas... y al final me encantan todas!! Creo que me pasará igual con este... jajaja

El mas flojo para mi es hostal pimodan. los otros son buenísimos!

Yo creo que han abusado de los samplers, demasiados arreglos ochenteros, hay algunos sinte muy chungos y las guitarras tienen poco peso. Yo me lo he escuchado más de una decena de veces y no hay comparación con los anteriores.

Demasiado benevolo.

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