Edredón

Ha sido dar salida a su música por los altavoces y la sensación de estar frente a algo totalmente diferente a lo que he escuchado nunca ha invadido mi cabeza de referencias, grupos, épocas pasadas, y sin darme cuenta, el paisaje sonoro que iban construyendo me ha envuelto entre sus frecuencias con el ánimo de no dejarme escapar, y yo encantado claro.
'Querido pedagogo' es la primera culpable de estas líneas, la cual consigue que esté atento a todo lo que aquí ocurre, ya que no es nada fácil mezclar loops infinitos con instrumentos de cuerda y teclas.
Las atmósferas de tintes electrónicos dan la sensación de que uno se encuentra en un futuro no muy lejano, pero también la sensación como de estar en un más allá ('Bautismo' es un claro ejemplo con sus vocales fantasmagóricos) o un más acá (en 'W3' los vocales no presentan ni pizca de haber sido adulterados).
Los vocales es un recurso que utilizan para acentuar la historia que cuentan a través de sus instrumentos (en 'Dialéctica' solo se repite el título), llegando a convertirse en pequeñas películas acústicas de cine mudo (en donde no hace falta más que el oído para disfrutarlas).


Y lo de pequeñas películas es en sentido figurado, ya que la duración de las canciones se eleva más allá de los 5 minutos en prácticamente todos los temas, pero es que cuando uno necesita contar lo que siente, lleva su tiempo, y así han querido reflejarlo ('El último viaje de Larry El Delfín o Muerte de un delfín' ).
Como desenlace final que mejor que seguir experimentando, pero esta vez pisando el acelerador (¿por qué no tocar la velocidad cuando otros tocan diferentes palos, no?), lo que deja entrever el disfrute de un trabajo del que se tienen que sentir más que orgullosos. Larga vida al calor de EdredoN y no al frío del NordicO.
Escrito por Sergio Herguedas para Indie-Spain Magazine

2 comentarios:

Muchas gracias y un abrazo grande desde EdredóN!!

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