Nadadora - Concierto en Neu!Club

Nadadora gana el oro en Madrid.
Corren malos tiempos, dicen, en general para todo. Qué mala suerte hemos tenido, qué mal está la vida, con lo fácil que hubiera sido que nos saliera bien. Crecer en otro momento. No hay trabajo, consumimos a muerte, jugamos a la híper velocidad. Nada nos inmuta. Ni en la música, ni en nada. Mañana es tarde.
Había un noséqué estos días en el aire plomizo y cargado de Madrid que me estaba aplastando hasta no dejarme respirar. Ni siquiera llorar, con lo chiclosa que soy para lo que quiero. Pues cuando quiero, no puedo. Me repasé la discografía de La Costa Brava pensando cosas imposibles; he escuchado Niza hasta desgastar los discos, sólo para hurgar; el primer disco de Nosoträsh para sentir nostalgia de mi adolescencia; me he ido a ver a Standstill con la esperanza de salir de allí muerta de vergüenza: hecha un mar de lágrimas. Y nada ha funcionado hasta que un par de cosas la última semana me han hecho reaccionar. Una, algo que alguien a quien quiero mucho me dijo: 'si nos amargan el carácter, habrán ganado la partida'. Otra, el tremendo concierto de los gallegos Nadadora que no sólo fue un gran concierto, fue una declaración de principios.


Y es que hoy que todo parece ser una mierda me he dado un poco cuenta de que hay que olvidarse de encontrar un espacio de homogeneidad donde todos estemos de acuerdo con todos para empujar hacia adelante. Es más bien todo lo contrario. Es buscar un espacio muy, muy particular, donde tu propio desarrollo personal sea lo que mueva el engranaje, compartiéndolo con los demás. Pues un poco esa es la idea, y es eso lo que vi el sábado en el Neu!Club cuando Nadadora me lo explicó sin decir nada. Ni a todo el mundo le gusta Nadadora, ni se pretende. Ni ellos lo pretenden. Lo que hacen les entusiasma, es algo de ellos y para ellos. Lo comparten y se nota. Es, de nuevo, independencia. Si no te interesa, no te leas esta entrada. Mantén tu tiempo a buen recaudo, porque es un tesoro.
Los gallegos llevan desde finales de 2003 trabajando en un proyecto que culmina con 'Luz, oscuridad, luz', el LP que han editado este año, y que os acercó Ernesto hace poquito. Yo, en la línea que hoy me traga de la que no puedo escapar, y bastante en la onda de una reciente entrada de Aplasta tus gafas de pasta que me encantó y que comparto completamente, no os puedo hablar del set list del concierto, ni de cómo equilibraron la presentación del nuevo disco con sus temas de siempre (bien, bajo mi punto de vista), ni de lo estupendamente que empastaban las voces de Gonzalo y Sara (que lo hacían); ni del teclista, que es una maravilla; ni del (súper) bajo o el batería, o de la colaboración de Fino Oyonarte. Rectifico, podría, pero no lo voy a hacer.


De lo único que os puedo hablar es de precisamente de eso: de cómo un concierto (y voy a muchos) te lleva justo en el momento preciso, al lugar indicado. Y sí, va de ahí -de la luz-, a la oscuridad, para sacarte arriba, arriba, a la luz de nuevo. Desde luego, y esto es un clásico -o no- : el directo de Nadadora supera con creces el trabajo del disco. Intensidad y energía delicada a raudales. Tal vez fuera el ambiente de la sala. Tal vez el público, siempre fundamental (y qué difícil es Madrid a veces), que hizo un buen papel y se dejó llevar perfectamente por el metrónomo de Nadadora. Tal vez, los amigos a los que hace tiempo no ves (¡qué lejos está Galicia!). O simplemente, fotos mentales en las que queda grabado el imponente efecto visual de la dulcísima Sara rodeada de cinco tíos (ayudita de Oyonarte) desgañitándose en intensidad y elegancia detrás de ella, mientras te susurran 'te olvidarás de mi, lo sé'. Lo que sea. No hay más que explicar, nada más que decir. Amar la música, va de esto y es sencillo. Es parte de mi empujón hacia adelante.
Tremendo concierto.
Rebequita Dj 
Foto: Tamara de la Fuente

5 comentarios:

Es un grupo único y especial. Me gustan tus palabras.

Emocionante el concierto. aún más tu crónica. Enhorabuena, Rebequita :)

Me gusta Rebequita, me encanta su forma de relatar sus vicencias y me gusta que la gente vaya a un concierto a emocionarse con lo que allí transcurra.

P.D. También me gusta Nadadora

Qué buena crónica Rebequita. Emocinó Nadadora y emociona leerte socia ;)

Muchas gracias a todos. Saludos!

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