Triángulo de Amor Bizarro + Los Punsetes - La noche irreverente (Concierto en la sala Capitol)

La noche prometía... y es que, durante años, la sala Capitol (Santiago de Compostela) ha desestimado el mundo indie en una tendencia solamente rota por infrecuentes píldoras descafeinadas (un Iván Ferreiro aquí, un Standstill allá...). Ahora parece que esto ha cambiado, y ayer enfilaba hacia allí para ver a dos de los grupos más histriónicos e irreverentes (y frescos) del panorama nacional: Los Punsetes y Triángulo de Amor Bizarro.
En taquilla me informaron de que empezarían tarde porque Los Punsetes habían tenido problemas y llegarían tarde (si es que llegaban). Así que la noche invirtió sus papeles, y fue el cuarteto gallego el que empezó a tocar. Isa anunció que 'Los Punsetes han tenido un problema con el avión, y no hemos podido dejarles el nuestro'. Así que con esa ironía mordaz en los labios de una de las voces de la banda, y con media hora de retraso (creo que a nadie le importó) hicieron gala de una potencia envidiables. Tan sólo los había visto en un festival veraniego, y el sonido había sido pésimo, de modo que en una sala como Capitol, en donde es casi imposible sonar mal, tenía la curiosidad de saber el nivel real de su directo. Y debo reconocer que era un tanto pesimista al respecto, de manera que el conciertazo que nos regalaron fue una sorpresa todavía mayor. Desgranaron las canciones de sus dos discos sin parar, y las paredes de Capitol se llenaron de distorsiones, y finales de canción progresivos y absolutamente energéticos, de esas letras a veces crípticas, a veces surrealistas, a veces ambas cosas. Mención especial a 'El fantasma de la transición' (no puedo dejar de escucharla), o 'De la monarquía a la criptocracia', o al descacharrante final de concierto, con canción de siete u ocho minutos, versión distorsionada del 'Lento' de Julieta Venegas (¡bru-tal!). En total, una hora y pico de energía total (tiene mérito pues sus canciones rozan los dos minutos o dos minutos y pico, de media), que despidieron con el éxtasis rockero de tirar los instrumentos al suelo...


Con los papeles invertidos, Los Punsetes debían ofrecer una media hora de concierto, y aparecieron con la puesta en escena centrada, como siempre, en Ariadna y, como diríamos por estas tierras, 'sus pintas'. Si en el Festival do Norte la vimos vestida de militar, y en el Sonorama con una toalla de playa enrollada en su cuerpo, a modo tropical, ayer salió vestida de novia cadáver al estilo Familia Adams. Y, por supuesto, con su variada gama de posturas en el escenario. Con el poco tiempo del que disponían, sacaron a relucir sus canciones que ya son como himnos de lo que todo el mundo piensa alguna vez pero no muchos suelen decir. 'Amigos', 'Dinero' (dios, amo esa canción), 'Por el vicio', 'De moda', 'Estilo', etc, etc. Cierto que después de la intensidad de Triángulo de Amor Bizarro sonaron más tranquilos de lo que son, pero... es imposible no sentir complicidad, imposible no tararear...
En fin, noche memorable, de esas en las que uno vuelve a casa con la sensación de haber empleado bien tanto su tiempo como su dinero como sus oídos.
Esperamos más, pero quizá no mejor.
Escrito por Ernesto Diéguez para Indie-Spain Magazine

2 comentarios:

Triangulo de Amor Bizarro es una de las mejores bandas de este pais.

Buena crónica!

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