Festival do Norte 2011

Vaya por delante un chapeau a la organización (no es peloteo por darme la acreditación). Aunque parezca de cajón, sabiendo que las predicciones daban temporal, y no decidieron jugársela y jugárnosla: las carpas instaladas fueron perfectas. Y es que aunque todo el mundo crea que en Galicia llueve siempre, no es así, y las predicciones a veces son… eso, predicciones. Eso vaya por delante, porque un festival donde la organización siempre vaya perfecta es digno de apuntar.

¿Por dónde empiezo?
Yéndome a lo fácil, diré que me lo he pasado genial en el FDN 2011. Uno disfruta de los festivales dependiendo del ánimo que lleve, y como el mío era una mierda tiré de cerveza y buena música, y me lo pasé genial. El cartel no era tan llamativo como el de otros años, pero diría que suficiente, y que la gente se lo pasó bien, que es de lo que se trata.
Abrieron el festival, viernes a la tarde, en esa hora en la que todavía los primeros festivaleros se están desperezando, los histriónicos y extraños SraSrSra, con sus ritmos endiablados y estética ambigua. Dios quiera saber qué esconden sus letras, pero le quitaron las telarañas que tenía el escenario pequeño desde el año pasado. Recomiendo su 'Comebolsas' (qué video, my god).
Sólo un ratito más tarde, llegaron McEnroe con una presentación musical perfecta, la voz grave del cantante para iluminar unas melodías tranquilas, especiales, sepulcrales. Aportando, para mi gusto, unas cuantas capas a mayores de las que se pueden escuchar en sus discos (me encantó 'Los valientes').
Llegaron luego Nadadora, a los que ansiaba ver fuera como fuese, después de perdérmelos en todos sus conciertos de presentación de 'Luz oscuridad luz'. Aunque hubo algún que otro déficit en el sonido (los festivales no son salas, está claro), los de O Grove rellenaron la carpa con la ternura de sus canciones, melodías siempre disfrazadas con ruido, metáforas incluso demasiado evocadoras. Con 'Deshazte de mí', se juntaron los hombros y todos deseamos tener más de lo que teníamos. Jugaban en casa, y no defraudaron (momentazo cuando salieron las Trompetas de la Muerte de Delafé para poner percusión a dos temas, genial).


El cuarto en discordia, y último del día en el escenario pequeño, fue Joe Crepúsculo. Después de Nadadora, y a las ocho de la tarde, me pareció una osadía sacar la mesa de mezclas. Pero lo que nos trajeron fue una diversión sin límites, nos hicieron bailar sin límites en un verbeneo 2.0 (tecnocumbiafestivalera también es un término genial), y su 'Ritmo mágico' todavía me ronda dentro de la cabeza (se ha quedado encerrado y no sabe salir). Sencillamente estupendo.
Y, decididamente, un preámbulo perfecto para Ellos, que arrasaron el escenario principal con unas melodías que, aunque siguen teniendo para mí un matiz infantiloide, hicieron también que todos bailásemos y saltásemos, sobre todo al ritmo de 'Lo nuestro', o 'Hasta el final'. Defienden un 'Cardiopatía severa' del que han hablado maldades, pero bien es cierto que sobre el escenario las críticas se olvidan y lo que la gente quiere es dejarse empapar de música. Así que no fue diferente con Ellos.
Chapel Club intentaron estar a la altura, pero se les notó un poco tranquilos de más, sobre todo después de la doble sesión previa de baile. Además, para qué engañarnos, la gente quería ya a Delafé. Los catalanes están siempre en el disparadero, habitan el alambre, como me gusta decir a mí, pero nadie podrá negarme que sus conciertos son un homenaje a la diversión. Se notó porque el recinto ya estaba completamente lleno, y porque en menos de un minuto ya estábamos todos de nuevo con los pies en el aire. Cierto que 'vs Las trompetas de la muerte' ha recibido más críticas que sus trabajos anteriores, y blablablá… encima del escenario, pocas cosas he visto yo más divertidas. Canté y grité como un descosido, convencido de que eso que hacen no es hip hop (dios me libre), y a mi lado todos hacían lo propio. Uno de los momentos del FDN 2011.


Y con mucha razón, para cuando luego salieron al escenario May68, pues, para qué negarlo… sonaron un poquito sosillos (la gente aprovechó para cenar, o para darse un paseo y tomar el aire). El broche del primer día lo ponían los extraños !!! (o Chk Chk Chk) (lo reconozco, a día de hoy me sigue pareciendo una chorrada de nombre, pero también es muy original). Eran, por decirlo así, el cabeza de cartel del primer día, y representaron una transición perfecta para los djs que cerrarían el día. Musicalmente entretenidos, reconozco que terminaron cansándome un poco sus temas largos y los bailecillos de ese Nic Offer tan provocativo (he visto que alguien le llamó Mickael Jackson blanco, madre de dios...). Aunque también es cierto que estaba cansado como una mula. Llegó luego la sesión de djs, y los exabruptos de la madrugada (ese punto nebuloso en el que uno se pierde y ya no sabe bien donde está).


Sábado
Se diría que la lluvia amargaría la existencia de un festival con su presencia, pero en Galicia somos gente curtida. Las grandes carpas aseguraron que el espectáculo no se detuviese en ningún momento (show must go on, ¿no?), a pesar de la incomodidad de mojarse para ir al baño o a comer algo. Son riesgos de plantear un festival a principios de mayo, pero la organización, insisto, se lleva un 10. Y la gente tenía ganas. Pronto me di cuenta de que habría más afluencia que el día anterior, aunque las nubes se volvían negras por momentos.
Diadermin abrieron la tarde (soberbia la camisa del cantante), con un pop entre desgreñado y local, divertido y cínico, muy punk. Me quedo con la canción de 'Pepiño Blanco', una oda a la retranca gallega.
Franc3s desplegaron un muro de sonido casi insostenible que nos levantó los pelos del sitio al más pintado, y que demostraron el excelente estado de forma que vive el ruidismo (me encanta la palabra, lo siento) en Galicia. Franc3s no tienen pelos en la lengua, no les importa sumar y sumar más ruido en sus canciones y hacen, básicamente, lo que les da la gana. Y eso me encanta.
Llegó un poco de calma con Pony Bravo (no podría ser de otra forma). Su música bebe tantas influencias, y acumula tantos matices, desde el blues o el flamenco al rock y electrónica, que resulta un reto enfrentarse a sus discos. Y a pesar de todo, logran ser singulares y llamarnos la atención. Los sevillanos dieron un concierto largo y perfecto, mientras afuera caían literalmente, chuzos de punta. Fue aquí cuando se acumuló el retraso tan odiado por los organizadores de festivales. No estaba muy claro, pero a Pony Bravo les dejaron tocar un buen rato más, y lo mismo ocurrió con los últimos del escenario pequeño, unos Mirrors que aportaron una buena cantidad de melodías entretenidas de trasnochado rock inglés.
Ocurre que luego actuaban Sexy Sadie y la gente iba ya a comer algo y coger sitio. Pasa eso con las leyendas, y el grupo mallorquín son más o menos esto para el indie nacional. Sin embargo, problemas en los aviones nos la jugaron bien, y su esperada actuación, además de retrasarse, se acortó sustancialmente (crítica mortal: odio que los festivales corten a los grupos, ¿es qué acaso son tan importantes diez minutos más o menos? Aggg, qué rabia me da). Para no irme por las ramas, Sexy Sadie eran una cuenta pendiente para mí, que no había podido disfrutarles antes de su disolución, y aunque siempre veo con malos ojos las ‘sospechosas’ vueltas al ruedo, he de decir que fue placentero verles sobre el escenario tocando esos temas que un día me supe de memoria y que, ahora lo sé, sigo sabiéndome. Fue nostálgicamente perfecto (y corto, insisto, me faltó 'Someone like you').

Se me olvidó rápido la frustración porque actuaban Triángulo de Amor Bizarro, una de las glorias de la escena musical gallega. Para qué negarlo, todos nos agolpamos y en menos de un instante nos meneábamos con rabia al ritmo de las canciones del 'Año Santo' y sus trabajos anteriores. Fue un auténtico éxtasis 'De la monarquía a la criptocracia', 'El himno de la bala' o 'El fantasma de la transición'. TAB estuvieron sencillamente fantásticos, para mí la mejor actuación del festival, y uno de los mejores directos que se pueden ver por ahí. A un lado del escenario, Robert Bodegas, Jota o los Franc3s les miraban, e incluso, vi bailar tímidamente a Jota (reconócelo, disfrutaste).
Lo tenían difícil los siguientes, unos The Vaselines que sonaron poco enérgicos y poco convincentes también, para dar paso al histórico Peter Hook, de la mano de su Unknown Pleasures, que llevó un rock poco oscuro a la carpa principal. Como fundador de leyendas como Joy Division o New Order (la película 'Control' se proyectaba esa misma mañana), una marea de seguidores se agolpó contra las vallas y corearon sus canciones, hasta el esperado último tema, 'Love will tear us apart', coreado en un éxtasis nostálgico que parecía derrumbar la carpa.
Terminaron la noche London Guns, de quienes poco tengo que decir. Estaba agotado y los vi desde lejos, mientras seguía cayendo agua como si se fuese a terminar el mundo. Luego vendrían los djs, pero para entonces yo me volvía a casa con dos campistas sin techo a los que el temporal había arrasado la tienda de campaña.


¿Qué más? En año de crisis, FDN 2011 se defendió con un cartel estupendo, sin nombres tan mediáticos como el año pasado (Nadasurf, Los Planetas, Fanfarlo,…), pero efectivos a la hora de hacernos pasar un buen rato y convencernos a nosotros mismos de que, el año que viene, habrá más.
Texto y fotos: Ernesto Diéguez

7 comentarios:

Llevo yendo los tres últimos años y tengo que decir que cada año mejor tanto la organización como los grupos. Y respecto a los grupos, este año se han salido. Mi enhorabuena para el que ha confeccionado el cartel. Saludos.

Sencillamente genial! :-)

Genial un anho mas, como dices, quiza no por nombres mediaticos, pero siempre hay conciertos super interesantes. Una pena lo de Sexy Sadie, yo tambien creo que que mas darán 10 minutos mas o menos, o por que no adelantaron a TAB y cambiar de orden....

Fan de ser del Norte y decir "a la tarde" o "a la mañana". Fan, fan, fan.
Me das envidia, compañero, le tengo ganas al Do Norte y sus chaparrones.

Genial la crítica!!! La verdad es que me lo pase genial este año en el FdN pese a los inconvenientes (la lluvia, el frio y encontrar mi tienda destrozada el sábado por la noche).

En cuanto a los grupos remarcar el horror que fue Peter Hook para todos los amantes de Joy Division. La voz grave y continua de Ian Curtis fue sustituida por un Peter Hook histriónico y chirriantes ansioso de llenar su enorme ego a base de berridos. Las atmósferas construidas en los disco dieron paso a un sonido cercano a Led Zeppelin y un volumen (sobre todo en la guitarra) muy alto.

Como me dijo una amiga antes de empezar el concierto “Joy Division eran geniales. No vivimos esa época. Nos jodemos… Es imposible reproducirlo ahora.”

gracias xD
Rebequita, tu envidia tiene buena solución: FDN 2012
xD

realmente la organización del festival fue genial, no nos faltó de nada... e igual que me ocurre todos los años, que termina por gustarme algún grupo que hasta entonces no soportaba, este año debo decir que quedé encantada con el cañero concierto de Triángulo de Amor Bizarro!!
buen post! ;)

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