La Habitación Roja - Fue eléctrico

  Que cualquier canción sirva para empezar un concierto es la premisa con la que nace 'Fue eléctrico', octavo disco de La Habitación Roja. Hace una semana, los valencianos han sacado nuevo disco después de muchos altos y bajos, y tras casi veinte años en la música.

  Grabado en los Estudios Ultramarino, en esta ocasión las guitarras acústicas de su anterior disco dejan paso a las eléctricas, dando lugar a un disco cañero, enérgico y potente; 'Fue eléctrico', un continuo doble juego de letras comprometidas y canciones que hablan de desamor, por lo que el símil entre crisis económica y amorosa es constante.

  Los componentes de LHR aluden mucho al contexto en que este disco nace, por lo que quizá sea este el motivo de que empiece con 'El resplandor' y su agitador mensaje: 'sólo nos queda correr, saltar sin red' y 'la decisión es seguir… pensar que todo puede cambiar… salir de esta pesadilla que no quiere acabar'. 'Ayer pensé que no es posible hacerle esto a la única persona que siempre ha creído en mí'. Así es el mensaje de arrepentimiento del que es su primer single, que además cuenta con una electrónica remezcla hecha por Dorian.


  Pero también hay desamor, como escuchamos en el contagioso ritmo de 'Siberia' ('fuiste lo mejor de todo lo malo que nos sucedió') o en la enérgica 'La razón universal', donde fuertes golpes de batería acompañan su mensaje: 'yo no puedo olvidarme que fuimos algo más'. También este tema está presente en 'Annapurna' ('no lo puedo evitar, no quiero hacerlo, pero te sigo queriendo y será así hasta el final'), en el que destacan la distorsión y los coros. Aunque quizá el claro y enérgico mensaje de 'Ahora quiero que te vayas' sea uno de los más evidentes paralelismos entre problemas económicos y sentimentales: 'tus ejércitos de excusas” y “quiero que todo esto se acabe, que pase el tiempo y el sufrimiento'.

  Pero no todas las canciones son tan potentes como las anteriores, también encontramos momentos menos enérgicos. Uno de ellos llega con la crítica 'nuestros gobiernos no aciertan a concretar', el mensaje de 'Indestructibles', canción que mezcla la distorsión de las cuerdas con el ritmo lento, para explicar el dolor por un mundo y un amor en crisis.

  Largos momentos de virtuosismo musical es lo que encontramos al principio y al final de la triste 'Norge', en que se pregunta '¿qué nos va a pasar? No hay futuro si te marchas. Te vi al despertar, te alejabas'. La emocional 'Cielo protector' también suena comprometida con la situación actual: 'no hay solución pero nos queda el valor” y “lo que amenaza es grande y tan oscuro como el mar en el que ahora naufragamos'. 'La segunda oportunidad' habla de arrepentimiento y segundas oportunidades y de que 'todo lo haría otra vez para volverte a conocer'.

  El disco concluye con la lenta y tranquila distorsión de 'Malasombra': 'al fin me vuelves a hablar' y 'al final se acaba como siempre… como siglo tras siglo tras siglo pasado ha pasado hasta hoy. El peso de la historia es lo peor'; este es su mensaje final.

  Así es 'Fue eléctrico', un capítulo más en la historia de este grupo que se escribe con palabras de lucha en tiempos difíciles. También son tiempos difíciles para la música, pero mientras La Habitación Roja siga haciendo discos tan eléctricos como este, sus fans seguiremos ahí.
Ester Signes
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3 comentarios:

Creo que esta vez LHR han hecho un señor disco, rectificando la pifia del anterior y volviendo a hacer lo que se les da bien. Y tiene mérito porque a veces cuando uno quiere volver a su sitio ya no lo encuentra o es demasiado tarde o se les ha pasado el moemento (¿verdad Sidonie?).

Discazo, no diría el mejor de La Habitación Roja pero estaría ahí ahí

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