Wilhelm & The Dancing Animals - The war of the species

  Lo primero que leo y escucho de Wilhelm & The Dancing Animals es 'Wake up', que haciendo honor a su nombre, la instrumentación y los vocales, me insufla la cantidad de energía necesaria para cerciorarme de que lo acontecido en 'The forests have no name' (su anterior EP) va a tener continuidad en este debut en largo.

  Y como no solo de reminiscencias al pasado vive el hombre, Wilhelm (Guille y Helen), o lo que es lo mismo, el desmadre vocal, nos lleva a un 'Elephants' donde ofrecen un momento para la posteridad, ya que si no es la primera vez, será la segunda en donde el chico gana en agudeza a la chica. Y si piensan que su originalidad se reduce a esto, están muy equivocados. Si no, escuchen 'Finisterre', y se verán transportados a los bosques frondosos del Norte, concretamente a los de algún paraje entre Donosti y Pamplona. Pero para llegar hasta allí, necesitamos la ayuda de sus secuaces The Dancing Animals y sus guitarras, mandolinas (a dúo por momentos), batería, triángulo... Incluso, como en el caso de 'All along', son capaces de envolver su música con una 'lluvia' en forma de lo-fi denso que sin llegar a deparar la oscuridad que se espera, sí que se trae alguna que otra nube.


  Pero esta niebla al paso de 'Ten go' se difumina, haciendo que la electrónica de 'Bulls revenge' devuelva la iluminosidad perdida. Y con ella, las guitarras toman el control, la armónica marca el camino y todos se sueltan la melena para hacer de 'Twice alone' un lugar mejor.

  Y si creían haberlo visto todo, atentos a 'The mighty lion', donde hasta el mismísimo Marylin Manson se nos aparece en voz y alma. Y ya puestos a hablar de artistas internacionales, 'The fall' me trae a la cabeza el espíritu de Crystal Fighters en una versión asiática.


  Nueve canciones bañadas en originalidad, frescura y sobre todo energía, que derrochan a raudales para conseguir transmitir una libertad, similar a la que sienten cuando se encuentran en su hábitat de origen, ya que lo que para ellos supone un bálsamo, para el resto es la felicidad.

2 comentarios:

No me convence este grupo. Tienen buena intención en lo que hacen pero queda demasiado artificial...

Son unos Underwater Tea Party pero más histriónicos.

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