Contempopránea, te has vuelto nihilista.

  Cuando hace cosa de unos meses los compañeros de El Gallo Verde me pidieron opinión sobre por qué Contempopránea se tenía que quedar en Alburquerque, di encantada rienda suelta a este loro que llevo dentro defendiendo mi festival. Cuando empecé a ver todo lo que se generaba alrededor de la polémica, y cómo finalmente el festival se quedaba en Alburquerque no sé por qué olí un tufillo que no me gustó. No sé si fue el fervor popular, que me hace sospechar siempre de las cosas, pero algo no me gustaba.

  Cuando empezó a confirmarse el cartel ya directamente me importaba un pimiento que lo hicieran en Alburquerque o en Hanoi; pero cuando los de siempre nos reactivamos e ilusionamos por nuestras vacaciones de pueblo, fue cuando recobré la ilusión por eso, por ir a las fiestas del pueblo con mi familia pop sin que importase en absoluto lo que allí iba a pasar, ni si iba a volver a pasar. Ese es el quid de Contempopránea. No es un festival de música, es un festival de sentimientos y sentidos.

  Así que, ahora que tengo que hacer lo que toca, me planteo una vez más lo que nos hemos venido preguntando últimamente: qué interés tienen muchas de las cosas que se tratan en esta u otras páginas web, revistas electrónicas, blogs de medio pelo o de melena larga, relativas al mundo indie. A lo mejor nos hemos vuelto nihilistas, pero cuando te pones delante de un documento en blanco y tienes que contar un festival, más que preguntártelo te gustaría que bajasen los mismísimos dioses a explicártelo. Como de eso no hay y nadie te lo cuenta, al final te ves en una tesitura que solo te lleva al FernanGomismo. A la mierda. Nihilismo.

  Me voy a ahorrar contar conciertos a ritmo de 'los carismáticos blablablá' o aquello de 'un concierto que derrochaba energía y electricidad', o lo de 'impactante puesta en escena para acoger a talito sobre el escenario'. Yo estoy segura de que si a mí me harta escribir eso, vosotros ni lo leeréis. Ni siquiera lo usaréis como papel higiénico, porque el mundo virtual es así de intangible. Somos demasiados contando nuestras pedradas mentales.

  Lo cierto es que, para cuando llegamos a Alburquerque, nos importaba bastante poco quién o qué tocase encima del escenario esa noche. El jueves nuestra casera favorita nos acogió con el fervor de siempre y después del precalentamiento acudimos sin cenar para no estropearnos el apetito a la parrillada pop, primer grupo en sonar. En nuestra prolija imaginación veíamos chorizo y lomito ibérico, jamón, panceta y lomo a la parrilla. Ahí lo llevas: medio bocata de lomo y vas que te matas. Luego nos contaron los técnicos –bajito- qué tal habían pasado ellos el día de solana. Y resulta que lo pasaron sin agua. A 40 grados, sin sombra, y sin agua. Montando el escenario y toda la cacharrería sin una maldita sombra, ni botellas de agua, ni casi nada de nada. Así que volvimos al mantra de la city de 'no nos podemos quejar' y empezamos el festival porque habíamos prometido que nos dábamos tres días de frívolo hedonismo, dejando al margen todo lo que está pasando en Hamelin, el país de las ratas.

  Como estábamos recién llegados y con un humor admirable, nada nos importaba. De verdad, nada de nada. Vimos a los Rusos Blancos, a Cooper y a Ellos, hicimos fotos, nos llenamos de polvo, escuchamos quince versiones de 'Qué nos va a pasar'; nos lo pasamos chupi. Llegó Man Pop y por fin vimos la pinchada que queríamos ver y bailar en el festival. Recuperando clásicos fundamentales, pero escogidos con esmero y buen gusto, hizo que nos quitásemos el sombrero. A mí me encantó, y me hizo sonreír. Y bailar. Y como va de eso, mi enhorabuena a este coleccionista de amigos, que supo hacer feliz a los que se llevó con él –no sin esfuerzo- encima del escenario; y a los que estábamos abajo con los nuestros, también. Si hubiera sido en la plaza, hubiera sido un cuento pop. La primera jornada estuvo bien. El jueves es el mejor día, siempre lo hemos dicho, pero si le quitas lo otro que también siempre hemos dicho, te quedas en eso, en “estuvo bien”.

  Del resto del festival, destacaría a Odio París, Klaus & Kinski, Asustadizo y Reina Republicana. Al resto, no los destacaría, los castigaría sin castillo durante una buena temporada. No es culpa de ellos. Es aquello que decía mi abuela de 'lo poco agrada y lo mucho enfada'.

  Ahora, dicen, los que nos quedamos sin castillo puede que seamos todos –una vez más-. Dicen del jueves que era fundamental subir el festival a la ladera. Que se necesitaba el dinero que generaba una noche más de barra; pero si los grupos del jueves presumiblemente esta vez no tocaban gratis (que no me creo yo que el señor Álex-Cooper o los Ellos fuesen por amor al arte), a mí no me salen las cuentas. A los que seguro que no les salen las cuentas son a los bares de la plaza. El roto para el pueblo, dentro de todos los ingresos que el festival genera, seguramente haya sido notable. Máxime cuando el Ayuntamiento ha apoyado al festival en toda ocasión: desde la reforma de la piscina hasta la cesión gratuita de espacios y suministros para beneficio y disfrute del festival. Dicen que la subida del IVA hará que Contempopránea sea insostenible. Dicen que el Director del festival está cansado después de 17 años, por lo visto muy costosos. Dicen que de no ser por Amaral las pérdidas hubieran sido dramáticas.

  Lo que nadie dice es que este circo no es Contempopránea. Que hay más festivales que fines de semana y que la gente tiene una amplia oferta que al final, resulta, es muy reducida. Es muy reducida porque los festivales clones generan eso: poca oferta. Súmale un emplazamiento idílico, pero mal comunicado, caluroso y lejano; una oferta hotelera que no existe dejada a merced de lo que nos han enseñado a hacer los últimos años: especular; y la incertidumbre del ahora sí-ahora no que viene planteándose desde hace bastante tiempo. Yo, personalmente, me bajo del carro. No voy a ser fiel a cualquier cosa, tal y como pide el Director del festival; no voy a ser fiel a comerme un sábado como el de este año solo porque el marco sea incomparable a razón de 65 euros por abono (jamás me lo pasé tan bien en un concierto de los porretas del Indie –gracias por la frase, Bartolo-, aka Sidonie: nos berreamos todas las canciones de Barrio Sésamo a su costa, descubriendo las bondades del boicot). Es insostenible, efectivamente. Si no cambia el concepto del festival, es insostenible. No es necesario un cartelón: no hace falta Los Planetas; hay un millón de grupos por ver en ese marco. Y muchos no han sacado ni un disco. Y muchos más de los que pensamos iríamos allí solo por eso (la diferencia entre el año pasado y este ha sido mínima, y el cartel de 2011 se acercaba bastante a lo que me estoy refiriendo).

  He leído por ahí que el presupuesto del festival asciende a 350.000 euros. No tengo ni idea de cuál es su contabilidad; no he visto sus cuentas, y me consta que montar un evento así es un tinglado considerable. Si llevas 17 años haciendo lo mismo y luchando contra los elementos, te cansas. Y si no te forras, además, te frustras porque, como dijo Fran, 'quiero que todo el mundo se haga rico'; es natural y humano querer emprender para ganar dinero. Hubo un tiempo de vacas gordas en el que estoy segura, nadie dudaba acerca de la continuidad del festival. Muchos sí dudamos acerca de la conveniencia de que girase hacia esos lares. Como dicen los horteras, de esas aguas, estos lodos. Súmale la depresión económica y moral del país, en la que nos están enseñando a conformarnos; al 'no queda más remedio'; a no podernos quejar y asumir lo que haya.

  Una vez más, no sabemos qué va a suceder con el entorno Alburquerque, Contempopránea y todo lo que ello conlleva. De lo que sí estamos seguros es de que la marca Contempopránea, si no es en Alburquerque, tiene los días contados. Tal vez haya que dejarlo aquí, agradeciendo a la organización, a los grupos y al pueblo de Alburquerque un millón de instantes inolvidables. Los instantes son eso, instantes. Son pequeños, pero forman parte de ti para siempre. Y eso no te lo pueden quitar.

 Sin embargo, creo que soluciones, hay. Tal vez desde conceptos poco familiares para el mundo independiente (vaya paradoja), como la autofinanciación, el crowdfunding, el asociacionismo, la modestia y la imaginación. Para un festival que va de sentimientos y sentidos, es lo que mejor le queda. Y muchos confiamos en que será así, o no será.

  Y recordad que sí nos podemos quejar, que no os digan lo contrario.
Texto y fotos: Rebequita Dj

30 comentarios:

Esto es lo que se puede leer en el muro de facebook del Contempopranea. Parece que ya solo toca resignarse.

"Gracias por estos 17 años intensos que jamás olvidaré. Ha sido la experiencia más grande de mi vida desde que comenzara como activista pop en la década de los 80.
Los duros y complicados momentos que supone cada año una nueva edición los he superado con la recompensa de vuestra gratitud. Gracias por vuestro cariño y apoyo, siempre os llevaré en el corazón, y pase lo que pase espero seguir contando con vuestra fidelidad. Un abrazo a todos"

La asistencia este año ha sido algo mejor que la del año pasado, y en algunos momentos estaba bastante petada la ladera. Si con eso tienen pérdidas, parece que un lleno absoluto solo serviría para cubrir gastos, sin más. Esto quiere decir que el festival solo es viable con patrocinadores, y no es tan importante si va más o menos gente (a años pasados me remito).

Así que pienso que deberían poner todos sus esfuerzos en encontrar un patrocinador para el próximo año o cuando sea (año sabático se habla por ahí), y dejarse de experimentos desesperados con el cartel como el de Amaral o los Sidonie de turno. Patrocinadores + Cartel Indie de verdad, esa es la fórmula.

Este festival ha vivido en una burbuja irreal durante muchos años. No solo con patrocinadores sino con subvenciones públicas a fondo perdido. No está el país para gastar el dinero en festivales de gestión privada, por mucho que disfrutemos en este festival y en el pueblo. Una lástima, pero si tiene que morir tendrá que ser así.

No creo que Amaral haya ayudado nada. Es cierto que fue gente solo a verles a ellos, y que después huyeron nada más acabar (pagar esa pasta por un concierto de 50 minutos... hay gente a la que le falta una vuelta, en fin...). Pero supongo que el caché de Amaral también sería alto por lo que dudo que haya sido rentable. y también conozco a unos cuantos indies que no han ido este año por ese motivo. Unos Lori Meyers o Planetas hubiera sido mejor idea.

Cuando hasta los incondicionales empiezan a decir que no les importa, en un momento dado, bajarse del barco... Es para preocuparse (aunque no digo que no haya motivos para la "deserción")

Lo único que discuto del artículo, y porque es ya la tercera vez que lo leo, es lo del crowdfunding para salvar el festival. Vamos a ver, ¿es que el pagar una entrada todo el mundo no es ya de por sí crowdfunding en sí mismo? ¿U os referís a otra cosa?

He leído en varios sitios que el concierto de Amaral fue el que más espectadores tuvo. Quiero decir que eso es mentira, fueron los de La Habitación Roja y Sidonie los que más tuvieron, donde se concentraron el público indie y el que iba solo a ver a Amaral. El de Amaral tuvo una asistencia buena, sin más. Una pifia por parte de la organización.

Juanma, si el primero que ha desertado es el organizador del festival, y no este año, sino desde hace dos mínimo lo quiere cerrar. Los demás demasiado estamos aguantando. Le hemos dado un voto de confianza a pesar del cartel, el precio del abono, los abusos de los alquileres, etc.., y aún así no ha servido para nada. No me gusta, pero es como para abandonar el barco, la verdad.

Las subvenciones, para el pueblo y las energías renovables. Que su alcalde lleva mes y medio en huelga de hambre!!

Copio y pego un texto que he visto en facebook. No estoy de acuerdo en todo pero son ideas, toda aportación es buena:

- Contempopránea Winter Fest (ahí es nada).
- Grupos indies portugueses en el cartel (económicamente es de locos no traerlos, con lo cerca que está Albur Quercus de Portugal).
- Conciertos en la plaza y, sobre todo, en la PISCINA, donde nos concentramos buena parte del público (sería brutal escuchar música en directo a la sombra, fresquitos, de resaca, tumbados en la toalla o el colchón con la cerveza en la mano).
- Mejora de la sombra en la acampada y del acondicionamiento general de la misma (objetivo: hacer del camping el lugar de alojamiento masivo para el pública y paliar así el problema de la carestía de las casas y hoteles del pueblo). Camping vs. especulación.
- Volver a los orígenes, al indie de verdad, a los grupos emergentes (menos necesidad de financiación, pero también menos público). Debate: ¿es viable?
- Bi-festival: un festival de grupos emergentes en Alburquerque, más barato, menos masivo, y otro de grupos consagrados en una ciudad cercana, véase Cáceres o Badajoz, con más plazas de hotel. El segundo ayudaría a financiar al primero. Ambos con el sello Contempopránea.

¿Y si la organización pasara al pueblo y lo organizara el ayuntamiento? Se podría financiar con los ingresos que produce en los bares, piscina, alquileres. Al fin y al cabo, lo que se genera en el festival repercute también en el pueblo. Si el festival es deficitario, que se compense con lo que gana el pueblo. Eso sí, para eso tiene que cambiar de manos y gestionarlo el ayuntamiento.

Yo no he dicho que Amaral fuera el concierto con más espectadores. De hecho muchísima gente aprovechó para salir de allí y no estaba tan petado. Pero fue el día que más gente tuvo, y gente que jamás imaginé por allí. Si eso ha sido "la salvación", mal vamos.

Respecto del Crowdfunding, tienes toda la razón, pagar la entrada es crowdfunding y lo asumimos todos. No me refiero a eso. Nunca me he metido a fondo a ver cómo funciona el tema (un poco por encima de cara a algún asunto), y yo lo veo más, tal vez, enfocado a la creación de un colectivo al que le interese la superviviencia de Contempopránea -grupos, productores, discográficas, etc.- que por otra parte, están igual de pelados que todos, pero que a lo mejor les interesa hacer algo colectivo "por un eurito ná má". No tengo ni idea. Desde luego, subvenciones públicas, para esto, con lo que me están robando de sueldo, NI DE COÑA.

Anónimo 10, están los ayuntamientos para festivales... Y solo faltaba, que la del bar Pepi, que hace un poco de caja gracias al festival, pero seguramente tampoco se vuelva loca, tuviese que emplearla en pagar a los Planetas... vamos, yo soy la Pepi y le dan al festival.

No digo que asuma el gasto el ayuntamiento sino que lo gestione y se encargue de buscar patrocinadores y nuevas fórmulas. Ellos pueden generar más ingresos porque tienen las instalaciones y también pueden gestionar mejor el problema del alojamiento, el verdadero cáncer del festival.
Y si hubiera déficit, al menos ese dinero iría a parar a los negocios y habitantes del pueblo.

Hombre con el alcalde en huelga de hambre no creo que esté para festivales.

¿Qué tal un festival donde grupos como Klaus & Kinski y Odio París no tengan que abrir a Amaral o Sidonie? Yo le hubiera dado la vuelta al cartel y hubiera sido feliz. A los "incondicionales" nos están echando del festival. Y si hemos vuelto este año es por el pueblo y la ladera, no por el cartel. Nihilistas!

La culpa es de las pastillas rosas. :P

Me parece muy acertada tu crónica Rebequita DJ. Desde mi blog en Dandy del extrarradio (www.dandydelextrarradio.com) siempre insistimos en lo mismo... en que pueden realmente dar 5000 festivales anuales pero realmente són 30 grupos conocidos que van a todos así que realmente merecen la pena 3 o 4 festivales por sus implicaciones emocionales, de cartel o de calidad. La realidad en el mundo musical incluso en el indie nos hace pensar que realmente también mueven el cotarro 3 o 4 y tocan los mismos en todos los sitios y si no traes a éste o a aquel tu festival es una mierda. Nunca he ido al contempopranea pero creo que como lo explicas es un festival más de pueblo y sentimiento y que no es el primavera sound. Asi que muchos ánimos y a seguir con esas crónicas pujantes!.

Para mi el verdadero problema es que Odio Paris, klaus y kinsky o Reina Repubilcana no son grandes grupos, de hecho son mucho peores que La Habitacion Roja o Sidonie en sus inicios. No hay una nueva generacion de grupos interesantes, y el estancamiento creativo es abismal. Ese es el verdadero problema, que viene de lejos, de antes que la crisis y el aburrimiento de los carteles festivaleros.....creo que en el fondo a nadie le interesan los nuevos grupos "indies", porque no se lo merecen, es triste pero yo lo veo asi....

Anónimo18, rasca un poco y verás que grupos indies de calidad hay a patadas, y no 10 sino 100... Claro que si prefieres Sidonie a Odio París o Klaus&Kinski, igual es que lo que te gusta es otro tipo de música.

Lamentable que Odio París y K&K tengan que abrir el festival, para que luego lleguen los grupos de la radio fórmula para hacer cuatro poses para un público que ni siquiera es el del festival. Triste final.

¿Que no hay grupos interesantes??? Lo que no hay son huevos para ponerlos...

Yo quiero un festival con Pegasvs, Wiggum, Cosmen Adelaida, Grushenka, Los Punsetes, Dolores, Nadadora, Solletico, Hola a todo el mundo, Triángulo de Amor Bizarro, etc etc, y sí, con Odio París y Klaus&Kinski como cabezas de cartel si hace falta, de noche y con público!

Pero lo fácil es recurrir a La Habitación Roja y Sidonie (lo mismo que ofrecen otros 50 festivales...), y ya lo desesperado es llamar a Amaral.

Me quedo con los primeros. Igual no es viable, porque gente a la que le interesa el indie español seguimos siendo cuatro gatos. Pero calidad para hacer una cartel de ese tipo hay de sobra.

PUES A MI Y A TODOS LOS QUE FUIMOS NOS ENCANTÓ EL FESTIVAL A EXCEPCIÓN DE AMARAL. LARGA VIDA AL CONTEMPOPRANEA EN ALBURQUERQUE , QUE ES DONDE TIENE SU ENCANTO, POR QUE ESTE FESTIVAL EN CUALQUIER OTRO SITIO SERÍA CUALQUIER FESTIVAL.

MI ENHORABUENA A LA ORGANIZACIÓN A LA QUE PIDO QUE CONTINUE SI NO ES AL MISMO NIVEL, AL NIVEL QUE PUEDA Y UN ABRAZO A TODOS LOS QUE LLORAMOS EN EL BAR CASTILLO SIN SABER SI NOS VOLVERIAMOS A REUNIR EN EL MISMO SITIO.

hola Pau nema y quique, al final esto es cuestion de gustos está claro, pero no de estilos. Conozco a toda la lista de grupos que pones Pegasvs dolores y tal, he escuchado sus discos, y trato de que me gusten (de verdad que lo intento), pero me parece que la Habitacion Roja(que no me gustan un pelo), demostraron mas carisma con su Me tatuare tu nombre en la piel....lalalla...de hace quince años. Creo que el estancamiento creativo es brutal, y entonces el publico no responde, eso es todo, pero para gustos los colores!!! Y por cierto, igual peco de desconocimiento porque no voy mucho a conciertos ultimamente, pero en el ultimo festival al que fui, que habia artistas a los que admiro (por ejemplo Corcobado), y un supuesto publico inquieto e interesado, resulta que al final fue una reunion de colegas que no respetaron a los artistas, no guardaron silencio, y todos ellos (el caso de Corcobado ya fue dramatico), tuvieron que pedir al publico que se callara, en varias ocasiones. Bueno al final lo veo todo mu negro.....y he decidido dejar de buscar nuevos grupos y dejar de ir a conciertos, y no solo porque estoy en el paro (que tambien), sino porque lo veo todo asi....MAL

¿Klaus&Kinski como cabezas de cartel es la solución? ¿Estáis hablando en serio? Porque yo estuve en su concierto en ContemPOPránea este año y coincidiréis conmigo en que éramos cuatro gatos... Si no tienen fuerza como para hacer levantar el culo del sofá, de la piscina, o de una terracita de la plaza a los "indies de verdad" que estaban ese día en el pueblo a las 9 de la noche ¿cómo van a tenerla para ser el reclamo principal de todo un festival? Algo falla.

Anónimo23. Ya he dicho yo que somos cuatro gatos, y que seguramente no es viable un cartel como el que propongo (o igual sí...). Pero me consta que este año muchos no estaban en la piscina sino en su casa. Un grupo como Klaus&Kinski por sí solo igual no tiene el tirón para movilizar a la gente, pero un cartel más homogéneo con grupos para un público determinado creo que sí. Al menos a mí me gustaría verlo.

Anónimo22. Te entiendo porque en Madrid es un problema. Muchas veces se escucha más al público que a los artistas. No sé en otras ciudades pero en la mía es una constante. Pero no te resignes, creo que hay muy buenos grupos ahora mismo, dales una oportunidad más. ;)

Bastante de acuerdo con la línea del artículo en general; añadiría que yo lo pasé muy bien con LCA y WAS.
Sobre el futuro del festival quiero ser positivo, aunque es posible que si el varapalo económico es tan grande como decía la organización, no tengan demasiada capacidad de reacción en este momento.
Es paradójico que Amaral y el cartel -muy conservador- de este año hayan resultado ser un fracaso tan grande.
De ahí deberían aprender y pensar que tal vez no era descabellada mi sugerencia del año pasado de volver a los orígenes; un cartel barato, alternativo de verdad, donde estaríamos los mil y pico fieles de siempre; Alburquerque sería más cómodo, los precios bajarían, etc..

Ahora tal vez sea tarde y deban pensar en mover la ubicación a un lugar donde puedan recibir las ayudas y la infraestructura necesaria para no resultar deficitarios una vez más.

Y ahí va mi apuesta: con un par, sé que es fácil disparar con pólvora ajena, pero yo daría un doble paso adelante:
1.- mantener un festival pequeño en Alburquerque donde estaríamos esos 1000/1500 asíduos. ¿porqué no celebrar la final del concurso de maquetas con actuaciones en directo de los 5 primeros y 1 ó 2 cabezas de cartel medianos? No haría falta montar un macro-escenario en La ladera, igual esa idea que he leído de escenario-Piscina y Pza del pueblo..
Y 2.- confiando en el criterio de Agustín y su equipo(tendrán otras cosas, pero el buen gusto nadie se lo discute, ahí está la edición 2011, una de mis favoritas), no estaría mal si encuentra una ubicación donde situar 2 escenarios, uno más maistream tipo Lori, vetustos, Planetas... más un grupo grande de fuera y otro escenario, rollo Pitchfork con grupos alternativos, pero de verdad, de aquí y del extranjero.
Ahora mismo pienso en el modelo Sonorama que funciona cada año mejor y eso, con carteles más que discutibles.
Tal vez esa sea la única salida.

Por lo que se ve, escribir con el ombligo sigue funcionando.

Muy de acuerdo en general con el artículo, y también con la idea de algunos comentarios de hacer un cartel alternativo de verdad con grupos con caché más bajo, y no por ello de menor calidad. Lo que no sé es cuantos seríamos los que iríamos a un festival así, ni si eso sería rentable. Lo que sí está claro es que la fórmula de ahora no lo es.

Lo de sacarlo de Alburquerque no lo veo. Se trata de salvar el festival, no de llevárselo a otro sitio. Si lo hacen será uno más de tantos.

¿Conciertos en la piscina? No, por favor. La piscina está para descansar, desconectar de la música y coger otra vez fuerzas para los conciertos. Conciertos no, pero djs tal vez sí.

Y me gusta la propuesta de anónimo25 de hacer el concurso del grupo revelación durante el festival. Se podría hacer el jueves la final con varios grupos, en el pueblo o en la ladera.

Comunicado de la organización del Contempopránea:

“Terminada la edición número diecisiete de nuestro festival, lo primero que nos gustaría hacer es dar las gracias a nuestro público, a los patrocinadores, especialmente a Cruzcampo, a los artistas y a todo el equipo de producción técnica. Entre todos hemos hecho posible una edición única.

Cerca de tres mil espectadores se dieron cita en el paseo de Las Laderas, donde brillaron notablemente todos los artistas sin excepción, ayudados por un inmejorable escenario, y por un sonido e iluminación impecables.

Una vez más Contempopránea Cruzcampo volvía a acaparar la atención de los medios nacionales de nuestro país: cerramos el telediario de tve1 y hemos contando con una amplísima cobertura mediática tanto generalista como especializada, y es que Contempopránea Cruzcampo es un clásico de los festivales españoles, pionero en su género y referente para el pop independiente .

Dicho esto, hemos de reconocer que hemos contado con una mayor afluencia de público que en la edición anterior, pero aún así, el retorno ha sido injusto, las cifras han estado lejos de lo que demandaba el cartel. Sabemos que son tiempos difíciles y que el futuro será todavía más complicado para la música en directo.

Detrás de un festival como el nuestro hay muchos meses de duro esfuerzo que solamente vemos recompensados con la gratitud de nuestro público, y después de diecisiete años, la actual coyuntura nos obliga a rediseñar nuestro futuro. Somos conscientes que en este nuevo marco nos veremos obligados a dar un giro radical al festival.

En estos días seguimos recogiendo el sentir de nuestro público más fiel, al que deseamos no defraudar, esperando contar con su apoyo en el futuro, independientemente de los aspectos que rodean al festival y que podrían cambiar. Ahora debemos pensar que lo más importante es salvar la música y a quienes la hacen posible, buscando la mejor solución que permita la continuidad del festival.
Con este deseo os damos de nuevo, las gracias a todos.”

Es una pena que mayoría de festivales indies que se hacen en España sean todo clones en lo que a grupos nacionales de cabecera se refiere. Si vas a uno ya vas a todos. Por favor, hay que ser más originales, buscar también la calidad y no sólo los cachés más altos de los sempiternos grupos de siempre (no voy a nombrarlos pero los tenéis en mente) que absorben casi todos los presupuestos. Especialmente ahora, en tiempos de crisis, hagamos un esfuerzo de constricción y apostemos por los nuevos valores, que hay muchos y de una calidad indiscutible (sólo hay que rebuscar un poco y en anteriores comentarios se han dado algunos nombres de ejemplo). Y si a la gente estos grupos no la moviliza, no es porque sean grupos malos y poco interesantes, sino por la baja cultura musical de este país, que incluso dentro del mundo indie es bastante previsible. Si seguimos así no sólo moriran muchos festivales por gastar demasiado, sino que no fomentaremos la escena indie nacional, que necesita más que nunca que se apueste por los nuevos valores para auparlos y llevarlos a ser grupos que acaben arrastrando al público. Es cuestión de tiempo y de paciencia.

A muerte con el anterior comentario. Hay tantos grupos que valen la pena como para tener que recurrir siempre a los mismos... Si Contempopránea quiere sobrevivir tiene que diferenciarse y desmarcarse del resto de festivales, y la única manera es ofrecer un cartel diferente en todo.

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