DCode Fest 2012

  Cuando apuestas fuerte por algo, pueden ocurrirte dos cosas, que ganes y te lleves el reconocimiento de la mayoría, o bien, que pierdas y te des el batacazo de tu vida. Difícilmente el resultado pueda ser un simple aprobado o quedarte como estabas al principio. En esto consistía el DCode de este año, en una apuesta fuerte de la organización por hacer de él un festival importante, con el riesgo de no repetirse en caso de no lograrse el objetivo marcado. Una apuesta que durante algunos meses parecía suicida, sobre todo teniendo en cuenta el momento que vivimos.

  Maticemos, una apuesta segura desde que se confeccionó el cartel -con los conciertos exclusivos para España de dos de los grupos que más expectación podían generar ahora mismo en nuestro país, The Killers y Sigur Rós, acompañados por una más que interesante lista de bandas de calidad, tanto de ámbito nacional como internacional- pero también una apuesta muy arriesgada por el rechazo que podría provocar el alto precio de los abonos –siempre menor, eso sí, que los gastos por desplazarse a cualquier festival fuera de tu propia ciudad. Precios muy altos también el de la bebida y la comida dentro del recinto, y un año más, sin zona de acampada, lo cual reduce la asistencia prácticamente al público madrileño.


  Pero la apuesta salió bien, porque el público respondió llenando –eso sí, sólo durante los conciertos anunciados como cabeza de cartel- gran parte del recinto, y por tanto, hay que felicitar y dar las gracias a la organización del festival por traer a estas bandas a nuestro país. Deseemos que en los próximos días no se descuelguen con una nota de prensa en el que se ponga en entredicho la continuidad del festival –la canción más repetida del verano-, ya que empezaremos a dudar si existe alguna manera de que un festival sea rentable sin tener que recurrir siempre a las ayudas institucionales a fondo perdido. Crucemos los dedos.

  Dudas tienen de ello, y con razón, los chicos de DORIAN –y ya entro en materia-, quienes interrumpieron su concierto para desplegar una pancarta y leer un comunicado en protesta por la subida del IVA -nada menos que ¡del 8 al 21 por ciento!- a las actividades culturales. Vaticinaron la muerte de muchas bandas, conciertos, festivales y salas, y por desgracia todo indica que será así. Nuestro apoyo desde aquí. Su concierto fue bueno. Hace tiempo que han llevado sus conciertos a un nivel excelente y consiguen no gastar su propuesta, por muchas veces que les hayas visto. Hace seis años, tocaron en un “prototipo” de DCode llamado Metrorock -mismo lugar pero con estilos musicales de lo más variopinto- y, aunque por entonces ya arrastraban un buen puñado de fans, su directo estaba lejos de lo que es ahora. Y siguen creciendo.

  Además de Dorian, las dos jornadas contaron con representación de grupos españoles, si bien la mayoría quedaron diluidos dentro de un programa donde unos pocos grupos se llevaron casi todas las miradas. Estos fueron Sigur Rós y Justice, el viernes, The Killers, The Kooks y Supersubmarina - único representante español de este lote- en la jornada del sábado. Mitad por la temprana hora de sus conciertos, mitad por tener una oferta a estas alturas del verano de sobra conocida, los conciertos de NIÑOS MUTANTES y NAPOLEÓN SOLO estuvieron descafeinados. En cambio, propuestas más cañeras como LÜGER, THE RIGHT ONS o DINERO, consiguieron al menos levantar del césped a los curiosos que se acercaron por su escenario. Dinero fue el más ingenioso, recurriendo al chantaje emocional y al grito de “vamos a bailar un poco, porque si no con quién vais a hacerlo ¿con Sigur Rós?”. Y funcionó.

  Más difícil de entender lo de TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO. Contaban con todo para dar un conciertazo de los que nos tienen acostumbrados, por la hora, y por tocar justo después que Sigur Rós. Pero tal vez fue esto último precisamente lo que hizo que la gente estuviera aún en estado catatónico, y los gallegos vieron cómo su público se iba reduciendo con cada canción. El resultado, un concierto más corto del previsto. Pero un buen concierto en cualquier caso para quien se quedó a disfrutarlo, con unas cuantas canciones nuevas que hacen esperar cosas muy buenas de su próximo disco, y donde parece que la voz de Isa tendrá más protagonismo que en los anteriores.
  SUPERSUBMARINA en cambio contó con el apoyo incondicional de sus fans, que a estas alturas son muchos, muchísimos. Se desenvuelven bien en ese papel, el de “fenómeno fan”, el mismo que parece estar acabando con algún que otro grupo indie de trayectoria más larga. Pero lo llevan bien, lo hacen sin haber vendido el alma al diablo, es decir, con buenas canciones como punto de partida. Buen concierto, como se esperaba, aunque algo previsible, sin variar mucho de lo que podamos escuchar en casa poniendo alguno de sus discos.

  Fueron, en la práctica, dos festivales en uno, con más gente huyendo del sol o en los aledaños del recinto que viendo los conciertos durante las primeras horas, y con público multitudinario en cuanto cayó la noche y comenzaron los platos fuertes del programa. De los conciertos con luz, hay que destacar, en menor medida, los de FIRA FEM y DJANGO DJANGO, y especialmente, el de KINGS OF CONVENIENCE. De estos últimos hay que decir que demostraron por qué muchos les consideran los alumnos más aventajados de Belle & Sebastian, y que ofrecieron lo mejor de ellos en la primera parte del concierto, a dúo y con guitarras acústicas, que en la segunda, con la banda al completo, demostrando que con canciones tranquilas y poca parafernalia también puedes meterte al público de un festival en el bolsillo. Por cierto, se integraron como nadie en la noche madrileña, el día anterior se les pudo ver en el Fotomatón Bar y acabaron la noche del concierto de botellón con los chavales que estaban junto a los accesos del recinto. Unos cracks.

  En cuanto a los conciertos nocturnos y, como consecuencia, platos fuertes del festival, muy destacable el concierto de dEUS. Los belgas descolocan bastante al personal porque, visto desde abajo, no suele corresponder lo que estás escuchando con lo que ves encima del escenario. Pero lo compensan con un buen un repertorio de buenas canciones y de lo más ecléctico, su punto fuerte.

  THE KOOKS nos puso a bailar casi de manera unánime, con una buena lista de hits y el carisma de su vocalista Luke Pritchard como puntos fuertes. Tocaron para un público especialmente consumidor de bandas de indie rock británico, por lo que no fue una sorpresa que les saliera un concierto casi redondo. Dejaron además el festival en un momento de euforia y ganas por disfrutar aún más perfecto para lo que venía a continuación…

  Lo dije al principio, el festival apostó fuerte y se trajo, desde Las Vegas, a THE KILLERS. Apostaron, y ganaron, porque sin duda fue el concierto más multitudinario de las dos ediciones del DCode. Programados para hora y media de concierto, entre pitos y flautas, en la práctica se quedó en hora y algo, ya que se tomaron su tiempo para todo... menos para terminar. Quitando esto, gran concierto, que consistió principalmente en un repaso a sus canciones más conocidas hasta el momento –se dejaron muy pocos hits fuera- y poco espacio –apenas dos canciones, ‘Runaways’ y ‘Miss Atomic Bomb- para las canciones del nuevo disco. Mejor así, el disco salió ayer mismo, y una vez escuchado, uno piensa que han querido ocultarlo hasta ahora como a un hijo feo. Y es posible que hayamos visto el último gran concierto de The Killers en España antes de irse por otros derroteros. Al menos, el último en el que el público coree todas y cada una de sus canciones, como sucedió el sábado con ‘Somebody told me’, ‘Human’ ‘Mr. Brgihtside’, ‘Read my mind’, ‘All these things that I’ve donde’, etc… Al final, resultaba que era una apuesta segura.


  Y SIGUR RÓS... No parecen de este mundo ni de este tiempo, aunque llegaron desde Islandia, un país que ya de por sí nos parece idílico e impropio del mundo actual. Es ese país que se desmarca de la crisis mundial, y donde creemos que todo el mundo vive bien, o al menos no malvive como en el continente. Como nunca he estado allí, ni probablemente estaré, quiero creer que es así. Islandia y/o ese otro mundo ideal donde nos gustaría vivir. Y siempre envuelto por la música de Sigur Rós; aquellos que convierten el paisaje de un país frío, lejano y silencioso –lo suficiente frío, lejano y silencioso para que sea creíble- en un paraíso; aquellos que hacen del islandés o el vonlenska una experiencia emocionante para los oídos. Si todos los músicos cuando están encima de un escenario merecen ser respetados, Sigur Rós requiere algo más, que no es sino callarse para, desde el silencio más absoluto –el que no hubo-, simplemente escuchar y sentirse un privilegiado por ello. Del futuro o extraterrestre, el apelativo que se quiera dar, tanto en estética como en sonido, y capaces de hipnotizarnos y emocionarnos, su música queda muy lejos de este tiempo. Desde Europa soñamos ser en el futuro todos islandeses o extraterrestres. Y la música sueña ser Sigur Rós.
Enrique Molinero

10 comentarios:

Gran festival, al que he ido por primera vez este año. Muy cómodo todo excepto las colas para recoger la pulsera y los precios. Pero creo que para traer a estos grupazos no se puede hacer de otra manera supongo. The Killers y Kooks los mejores.

@Peterpito, supongo que eres de Madrid porque si eres de fuera, con esos precios y tener que pagar ademas por dormir, gasolina, comida, etc es imposible.

Soy de Madrid y tienes razón, si vienes de fuera sale por un ojo de la cara.

emocionante sigur ros, sin duda.

Sobre la continuidad del festival, los organizadores han dicho que "El DCODE 2012 ha sido un éxito y no cabe duda de que habrá una tercera edición". ¡Nos alegramos! :)

Sigur Rós. Una de las mejores experiencias de mi vida.

Yo de lo que no sé si me alegro es de que éste sea el único modelo de festival viable... Ni me alegro, ni me lo creo. Un festival de 100 euros no es precisamente poner la cultura al alcance de todos (aunque quién dijo que eso fuese así, sucede todo lo contrario, eso lo sabemos todos, y más en una cutre-city como Madrid).

Si nos olvidamos de las subvenciones, suben el IVA lo bestia, nadie tiene un duro y viene todo cuesta arriba, al final te acabas creyendo que no hay vías para hacer festivales con verdadera calidad, con grupos más modestos, y sobre todo, que se pueda permitir la gente y no solo los niños de papá que llenaban la Complutense el fin de semana. O los que hicieron un esfuerzo sobrehumano por ver al final dos horas diarias de música (porque no nos engañemos, la mayoría de la gente se pasó el festival de botellón fuera, y entraban a ver a los cabeza de cartel en masa).

A mí, personalmente, me sobran los Killers, los Kooks y toda esa panda. Triángulo de Amor Bizarro no necesita darse a conocer por gente que se marcha de su concierto en un alarde de analfabetismo musical. Ni copas ridículas a 7,5 euros. Ni el rollo MTV, ni todo lo demás. en fin. Qué no sé "pa qué voy", si a mí esa música no me gusta, y luego me caliento... ;)

@RebequitaDj A mí lo que me inquieta es que la gente se gaste 100 euros en un abono para quedarse las cuatro primeras horas en la puerta haciendo botellón. Si lo que importa al final es eso, por cuanto dinero te emborrachas en lugar de la música, entonces da igual que toquen los Killers, Triángulo o quien sea...

Y no creo en que sea la única manera de hacer un festival viable, pero si quieres ver a estos grupos hay que pagarlos, baratos precisamente no son. Pero eso no significa que no pueda convivir con otros festivales más asequibles, que los hay por todas partes (tienes uno gratis mañana mismo en Madrid). Claro, que luego también nos quejamos de que vemos siempre a los mismos grupos en todos los festivales...
Que haya festivales de todas las clases, pero que no los pague el ayuntamiento de turno, como ha venido siendo los últimos años.

Lo de mañana no es un festival, es "Murcia, qué hermosa eres".

Jajajaja, pues eso sí que sería un cartelazo. Second, Klaus&Kinski, Varry Brava, Vacaciones, The Yellow Melodies, Asustadizo... :P

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