Triángulo de Amor Bizarro - Concierto en Santiago, presentando 'Victoria mística'

  Que Triángulo de Amor Bizarro arrollaron con 'Año Santo' es (casi) unánime en la estepa indie, así que no eran pocos los que pudieran tener la sensación de que su nuevo trabajo podía ser un truño. Y que TAB podían caer en el saco de las bandas que ‘casi lo lograron’. Llamémosle pesimismo generacional. Lo cierto es que la sensación se volvió afilada al escuchar 'Robo tu tiempo', una canción difícil que al menos parece decir, Ey, seguimos haciendo lo que nos sale del ídem. Con la llegada de 'Estrellas místicas', la parroquia pareció tranquilizarse y asentir sonoramente, Bien, vamos bien, coño, bien.


  Eso: ¿hacia dónde va 'Victoria mística'? En una época que ve llegar y pasar los discos como súbitos y efímeros parpadeos, de lo poco de lo que pueden presumir los artistas, en general, es de mantener cierta integridad moral. Triunfar o fracasar es algo que a veces, simplemente, ocurre, pero ser íntegro es un salvavidas que permite procesar la realidad, y al menos, decir que la cagaste pero con tus ideas. Todo sabe mejor si se hace a gusto, y en los tiempos de bajarse los pantalones y que nos den bien duro, ver que hay quien se los sube y enseña el dedo corazón con descaro, mola. Supongo que con 'Robo tu tiempo', TAB nos dijeron algo parecido (ya sé que esta es una digresión que alguno tildará de innecesaria; pero son procesos mentales).

  El día de la Revolución de los claveles, Triángulo de Amor Bizarro comparecieron ante la parroquia compostelana con la expectación habitual, rodeados de una tríada también bastante bizarra: Jay, con su cuidadosamente ordenado ruido; Srasrsra, con sus divertidas maravillas ('Comebolsas', 'Mojo', etc); y unos inquietantes y excesivos Fasenuova. Ya sobre las tablas, Isabel, la voz de TAB, avisó que la velada era muy especial porque presentaban las canciones nuevas en casa y su madre estaba presente en la sala, pero que no nos confundiésemos, que ella conocía el percal y no se iban a cortar un pelo. Dicho y hecho. Así, cayó la habitual mezcla de hits, 'De la monarquía al a criptocracia', 'El himno de la bala' (¡qué buena es esta canción, joder!), 'La malicie de las especies protegidas', 'Estrella azul de España', 'El fantasma de la transición', y todo sonó de p*** madre; y entre medias, como quien no quiere la cosa, también fueron cayendo las canciones del nuevo disco, incluyendo una 'Robo tu tiempo' que sonó mucho mejor en directo, y la efectista 'Estrellas místicas'. Debo reconocer que los nuevos temas suenan más a la segunda que a la primera (bien), y todo eso hace presagiar que 'Victoria mística' será, realmente, una victoria. Sobre el escenario se les ve absolutamente cómodos, disfrutando de lo suyo, indolentes y conscientes de lo que ya significan en el panorama musical. Da la impresión de que tienen una flor en el culo (una flor bien grande), y de que no se atisba que la vayan a perder próximamente. Suenan a ellos mismos con la dosis perfecta de evolución, hacen lo que les sale de los cojones por sistema, y… ¿qué más se puede decir?

  Larga vida al rey.

3 comentarios:

Te echaba de menos.

Ha vuelto un poco malhablado pero es el Eli Whitman de siempre. ;)

Siempre tuyo, Rebequita DJ
Interesante, la ocasión requería ser un poco malhablado, pero aquí todo el mundo sabe que soy un gentlemen
:P

Publicar un comentario

 Artículos recomendados

 Crónicas de festivales

 Los Discos de Indie-Spain